Propuesta política migratoria
Tarea propositiva
El ser humano, desde los inicios de su
existencia ha tenido la necesidad de migrar, en búsqueda de mejores condiciones climáticas, búsqueda de
refugio, alimentos, agua, entre otros. Como señala Guillén (2016), la movilidad
de las personas a lo largo de la historia ha sido una práctica tan constante en
todas las escalas y direcciones que puede definirse como inherente a la
existencia humana.
Una de las diferencias de esta movilidad
humana en el pasado con la época contemporánea es la existencia de los Estados –
Nacionales, que han establecido políticas de soberanía sobre sus territorios y
la limitación a quienes entran en su territorio. De ahí que en algunos países
se hayan intensificado las políticas de securitización de las fronteras (Mármona,
2010).
Las causas de la migración han variado a lo
largo del tiempo, sin embargo prevalece una variante común que es la búsqueda
de bienestar de mejores condiciones de vida. “Durante muchos años el ser humano
ha buscado lugares donde gozar de mejores condiciones de vida” (Joao, 2012,
601). En periodos de conflictos bélicos las personas han migrado y siguen
migrando con el fin de ponerse a salvo y situarse en un lugar seguro. Ejemplo
de esto, se encuentra en la crisis de refugiados en Europa, provenientes de
Medio Oriente, el norte de África y Asia Central, poblaciones que huyen de
conflictos promovidos por grupos extremistas fundamentalistas, que sin embargo,
se enfrentan a políticas migratorias europeas más restrictivas y violentas (Akkerman, 2016).
Otro ejemplo de causas de las migraciones en
la actualidad se puede enmarcar en el incremento de la brecha económica entre
aquellos países desarrollados y aquellos con menor desarrollo (Mármona, 2010). El
ejemplo más cercano en la región centroamericana es el caso de la migración de
hondureños a Estados Unidos, no obstante no profundizaremos en esto.
La migración influye en diversos ámbitos,
desde sus causas hasta sus consecuencias, tanto del país de origen como el país
receptor de migrantes. En los ámbitos político, con el establecimiento de lineamientos
administrativos que restringen la llegada de migrantes, los cuales en algunos
casos potencian la migración ilegal (Mármona, 2010); en el ámbito económico el
impacto sobre el mercado laboral capaz de dar cabida a nuevos trabajadores, así
como el papel de las remesas y la pérdida de capital humano, para los países de
origen (Mármona, 2010). En el espacio social con el acceso a servicios básicos
como salud y educación, en los cuales el aporte y acceso de los migrantes se ve
limitado por su condición de legal o ilegal. También el elemento cultural, la
migración va acompaña su cultura, se encuentra con otras culturas con las
cuales interactúa, surgen nuevos elementos producto del diálogo y los
encuentros, la migración impacta la cultura, a la vez la cultura puede formar
parte de los factores de migración (Guillén, 2016).
Partiendo de los elementos básicos antes
mencionados, una política de migración debe partir de un análisis integral, que
contemple los ámbitos, político, económico, social, cultural, inclusive
ambiental. Considerando al ser humano como un ser integral que se ve
influenciado e influye en estos ámbitos antes mencionados.
Propuesta de política
migratoria
Misión
Tiene la misión de generar una propuesta que parta de una
visión integral del fenómeno migratorio, considerando el tema de Derechos
Humanos como eje central. Tomando también en consideración el carácter de
interculturalidad.
·
Objetivos principales
1. Establecer como elemento principal la “libertad de movimiento de las personas en el
marco de la globalización” (Mármona, 2010, 77). Una de las características
principales de la globalización, es el intercambio constante, la conexión inmediata
sin importar distancias. Sin embargo, una de sus contradicciones es que permite
el desplazamiento inmediato de capital financiero entre países y continentes,
mientras que restringe y criminaliza el desplazamiento de personas (Gatica,
2017). De ahí que es importante considerar la libertad como elemento principal
en el tema de migración.
2. Establecer mayor flexibilidad para los movimientos de
personas y distintas formas de regulación. Mármona (2010). señala “la regulación
de flujos de migraciones laborales en función de la demanda insatisfecha de los
mercados de trabajo de los países de recepción.” (78). En muchos países la
población migrante llega a hacer un importante apoyo en el ámbito laboral, por
lo que es necesario reconocer el valor de esta población y que esta sea una
causa para otorgarle su condición de regularidad.
3. Identificar el tema de la interculturalidad como una
forma de concebir el mundo y las particularidades de las sociedades, cuya
principal característica es la diversidad, puesto que el mundo globalizado parece
ser una lente que pretende que todos
veamos lo mismo y tengamos la misma aspiración, la globalización no debe
condicionar lo que somos o queremos ser. De ahí la importancia de la
consideración de la filosofía intercultural, como la necesidad del diálogo de
los saberes, la importancia del conocimiento como algo que se construye,
consciencia de mayor autonomía sobre nuestras vidas y pensar y actuar para el
mundo que queremos habitar (Fornet-Betancourt,
s.f.)
Hoy día los medios de
comunicación muestran solo una realidad, una versión de los hechos, noticias
cargadas de violencia, injusticia, hasta el punto de hacer parecer que no hay
otra alternativa, sin embargo la filosofía intercultural pretende una visión
más amplia de la realidad donde hay formas distintas de hacer las cosas,
alternativas para una mayor justicia social, incluida aquí la migración, que ha
sido mostrada por los medios de comunicación como una problemática para los
países.
Acciones y medidas básicas concretas.
Partir de un modelo de
política migratoria de desarrollo humano. Desde una posición ética, en donde
los derechos humanos de la persona migrante sean el eje central de la política.
Que permita la libre circulación, residencia, retorno y justicia social para la
población migrante. Es necesario el reconocimiento de que “hay un reconocimiento del derecho del
migrante del acceso a los servicios sociales, aún no estando en situación
regular, y a una igualdad de oportunidades en los mercados de trabajo” (Mármona, 2010, 82).
La contemplación de la filosofía intercultural como
parte en la formulación de las políticas migratorias, mediante el reconocimiento
y el respeto del otro, como ser humano particular, con características
culturales propias que le hacen diferente pero igualmente merecedor del
reconocimiento de sus derechos inherentes a su condición humana (Fornet-Betancourt,
s.f.).
La desigualdad es una de los problemas que enfrentan
los migrantes, discursos xenofóbicos, injusticias y abusos en materia laboral, dificultades
de acceso a servicios básicos de salud y educación. Por lo que una de las
acciones para trabajar este tema es la educación en Derechos Humanos. Según
Rodino (2015) la educación es un derecho llave, puente o multiplicador que
permite el reconocimiento de todos los demás derechos y su disfrute. Desde el
ámbito educativo debe promoverse el respeto a los Derechos Humanos, el respeto
por la libertad de los demás, la comprensión, tolerancia, entre los diferentes
grupos humanos así como el mantenimiento y la promoción de la paz.
Referencias bibliográficas
Akkerman, M. (2016).
Guerras de
frontera. Los fabricantes y vendedores de armas que se benefician de la
tragedia de los refugiados en Europa. Ámsterdam: Transnational Institute, Stop Wapenhandel y
Centre Delàs d’Estudis per la Pau
Fornet-Betancourt, R. (s.f.). La interculturalidad a prueba.
Gatica, G. (2017). Aportes de las personas migrantes y refugiadas a la creación
de riqueza en Costa Rica. Revista
Rupturas, 8 (1), 71 – 100.
Guillén. T. (2016). En
Sanz, N. y Valenzuela, J. Migración y
Cultura. UNESCO.
Joao, M. (2012). Crimigración
securitización y la criminalización de los migrantes en el sistema penal. AFDUC. 591-613.
Mármona, L. (2010).
Modelos de gobernabilidad migratoria. La perspectiva política en América del Sur.
Revista Interdisciplinar da Mobilidade
Humana, 18 (35), 71-92.
Rodino, A.
(2015). Educación en Derechos Humanos para una ciudadanía democrática. San
José, Costa Rica: EUNED.


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